Qué es la IGJ
La Inspección General de Justicia es el organismo que registra y controla a las sociedades con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires. En la provincia de Buenos Aires la función la cumple la Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ), y en el resto del país, el Registro Público de cada provincia.
Cada cambio relevante en la vida de una sociedad tiene que inscribirse. Si no se inscribe, no es oponible a terceros: para un banco o un juzgado, sigue valiendo lo que dice el registro.
Qué trámites hacemos
- Inscripción de autoridades: designación, renovación y renuncia de directores o gerentes.
- Reformas de estatuto o contrato social.
- Cambio de sede social.
- Aumentos y reducciones de capital.
- Transferencia de cuotas o acciones.
- Presentación de estados contables, cuando corresponde según el tipo y el tamaño.
- Rúbrica de libros societarios y contables.
- Publicaciones obligatorias en el Boletín Oficial.
- Regularización de sociedades con presentaciones atrasadas.
- Respuesta a observaciones del organismo.
Cómo lo hacemos
- Revisamos el legajo de la sociedad y detectamos pendientes.
- Preparamos la documentación: actas, publicaciones, dictámenes y formularios.
- Presentamos y seguimos el trámite.
- Respondemos observaciones hasta la inscripción.
Qué documentación suele hacer falta
Cada trámite tiene sus requisitos, pero casi todos se apoyan en la misma base:
- Estatuto o contrato social vigente, con sus reformas inscriptas.
- Acta de la reunión de socios, asamblea o directorio que aprobó la decisión.
- Constancia de publicación en el Boletín Oficial, cuando corresponde.
- Dictamen profesional de contador o abogado, según el trámite.
- Datos y documentación personal de los socios o autoridades involucrados.
- Formularios y tasas del organismo.
Si alguno de estos documentos falta o tiene un error, el organismo observa el trámite y el plazo vuelve a empezar. Por eso revisamos el legajo completo antes de presentar.
Errores frecuentes
- No inscribir la renovación de autoridades. El directorio vencido complica abrir cuentas o firmar contratos.
- Cambiar la sede sin inscribirlo. Las notificaciones siguen llegando a la dirección vieja.
- Presentar documentación incompleta y perder meses entre observaciones.
- Acumular años sin presentar estados contables cuando era obligatorio.